Cuando era chico, a mí me volvían locos los ninjas. Miraba religiosamente Maestro Ninja (con el enorme -medía dos metros- Lee van Cleef), y cualquier energúmeno vestido de negro que saltaba por los aires captaba mi atención.
Hoy, novecientos años más tarde, los ninjas siguen estando presentes en nuestra vida. Claro, la vida moderna los obligó a cambiar de disciplina…
Official Gmail Blog: So, you want to be a Gmail ninja?
Habráse visto, como pasan los años.