Arrancamos este experimento bien arriba, con un par de ejemplos del más clásico humor “idiomático”. Con ustedes, Aprendiendo alemán con Cha Cha Cha.
¡Música, maestro!
¡Vrooochën!
¡Laberrapën!
Que levante la mano el que no se cayó de la silla o escupió lo que estaba bebiendo cual aspersor del Parque Rodó. No veo a nadie, bien. Entonces veo que coinciden conmigo
De bonus track, les dejo un pequeño e invaluable mini curso de dialecto cordobés, cortesía de Capusotto y asociados. Héalo aquí.
¿Les gustó?